Mancha Acoge reivindica los derechos de las trabajadoras del hogar con motivo de la celebración de su día

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TOMBOLA MANCHA ACOGE 5


Con motivo del día Internacional de las trabajadoras del hogar que se conmemora el día 30 de marzo, Mancha Acoge quiere visibilizar el trabajo que miles de mujeres realizan diariamente y que, según los últimos datos, más del 40 % de trabajadoras afiliadas a la seguridad social en el Régimen de empleo doméstico corresponde a mujeres extranjeras. 


La equiparación de las condiciones laborales de estas profesionales con las del resto de los trabajadores es una vieja reivindicación del colectivo que continua sin cumplirse. El listado de reclamaciones es largo. Sigue pendiente el derecho a la prestación por desempleo; las bajas por enfermedad se abonan a partir del noveno día y se paga el 75% del salario en caso de baja por accidente de trabajo o enfermedad laboral; no se cotiza por el salario real, el/la empleador/a no tiene obligación de dar de alta en la Seguridad Social a la trabajadora si esta trabaja menos de 60 horas. 


Pero la situación se agrava para las trabajadoras que realizan sus tareas en régimen interno, Red Acoge ha corroborado año tras año que las empleadas internas sufren constantes incumplimiento de horarios, tiempos de descanso y vacaciones, etc., debido a que se entiende que la trabajadora está a disposición del empleador, sin horario límite. 


Estos puestos, al desarrollarse la relación laboral en el hogar nos son susceptibles de ser inspeccionados como el resto de centros de trabajo, y esto potencia el abuso y la explotación laboral. 


Estamos en un país que va envejeciendo y en la que “los cuidados son la base fundamental sobre la que se sustente nuestra sociedad” y que esos cuidados por parte de otras personas a nuestros familiares o a nosotros mismos carecen del reconocimiento social que merece esta profesión. 


Hagamos examen de conciencia y veamos en qué condiciones laborales nos gusta a nosotros desarrollar nuestro trabajo habitual para que no olvidemos, que el trabajo doméstico es tan necesario, digno y merecedor de nuestro respeto como cualquier otro.